#PilarSinFolk

Un pueblo sin raíces es un pueblo sin alma y sin futuro.

La música de tradición popular es siempre la más actual, porque cada año cobra vida en nuestros pueblos y ciudades, en sus celebraciones, y no sucumbe al vaivén de las modas. Es la música que une a las generaciones, pequeños, mayores y ancianos, porque remite a quienes fuimos y muestra el camino hacia quienes seremos. Su reinterpretación constante y en sonoridad multicolor desde los diferentes grupos folk nos enriquece como aragoneses y como ciudadanos del mundo.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido suprimir el escenario folk de las fiestas del Pilar. Un espacio que se ha mantenido desde finales de los años 70 del pasado siglo, con las primeras fiestas democráticas, y al que el público acudía para escuchar y disfrutar de los grupos que han rescatado, divulgado y actualizado nuestras raíces musicales. Hablamos de grupos de músicos jóvenes, que demuestran que nuestra música folk sigue muy viva, y hablamos también de grupos veteranos, que han defendido la música aragonesa en escenarios de España, Alemania, Francia, Portugal, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Latinoamérica, Israel…

Pero la capital de Aragón no nos invita a la fiesta. Después de los dos años tan duros que hemos pasado, donde las actuaciones musicales han sido suprimidas o reducidas, los músicos aragoneses que trabajan con la música de raíz, profesionales o no, no podremos actuar en las Fiestas del Pilar, para disgusto de tantos seguidores y aficionados que reclaman nuestra presencia.

Pero además, el escenario folk permitió durante años el compartir con grupos venidos de otras comunidades y países esas melodías que, desde la antigüedad, han sobrevolado fronteras geográficas, esos ritmos familiares o sorprendentes, que nos han hecho he1manai·nos y crecer juntos como músicos y como seres humanos.

Comprobamos con tristeza cómo un patrimonio común, que debería ser defendido por todos, independientemente de ideas y gustos, es despreciado por una de las instituciones más importantes de nuestra comunidad, el ayuntamiento de su capital. En estas fiestas se mostrará, como es lógico, holgadamente la jota, una parte importante pero no exclusiva de ese patrimonio; pero ¿y el resto? Un pueblo sin raíces musicales profundas y renovadas no podrá desarrollar una música realmente original.

No reclamamos el centro de la ciudad. Simplemente sentimos que han robado las Fiestas del Pilar a muchos zaragozanos y aragoneses que llenábamos las plazas de la música folk desde hace decenas de años.

Queremos agradecer a todos los que nos habéis mostrado vuestro apoyo y vuestra repulsa a la actitud del Ayuntamiento. Por nuestra parte, seguiremos con nuestro trabajo porque la vitalidad de la escena folk aragonesa puede superar estos obstáculos y muchos más».

Firmantes

A Cadiera Coixa, Araboas, Arafolk (Alberto Turón), Berluna, Biella Nuei, Bosnerau, Bufacalibos, Cachirulos XL, Capitán Mundo, Colectivo Chicotén, Compañía Miguel Ángel Berna, Cornamusa, Dulzaineros del Bajo Aragón, El Mantel de Noa, El Silbo Vulnerado, En Rolde, Ixera, Ixo Rai!, Joaquín Pardinilla Sexteto, La Chaminera, Lahiez, La Joven Pachanga, La Marca de Ifigenia, La Orquestina del Fabirol, La Quinta del Sordo, La Ringlera, La Ronda de Boltaña, La Sirga, La Truketa Folk Band, Los Músicos de La Solana, Lugh, Lurte, Miércoles de Ceniza, Muro Kvartet, O Carolan, Olga y Los Ministriles, Os Chotos, Os Fillos d’o Sobrarbe, Pasatrés, Percupasión, Trícolo Traco, Tryton Luna Folk, Vivere Memento, Zaraval y Zicután.



¿Aceptas nuestras Cookies?

Usamos cookies para mejorar tu experiencia en la web.